Este 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental, la consejera de Salud, Olga Pané, explicaba en El Món a RAC1 que “el sistema público de salud mental necesita circuitos claros, una coordinación real entre dispositivos y un uso racional de los recursos”.
Una reflexión que, lejos de quedarse en la teoría, ya se está materializando en dos centros de Barcelona: el CSMA de Sants y el CSMA de Montjuïc-Poble Sec, gestionados por Pere Claver Grup, con el proyecto GPC – Gestión del Paciente Complejo.
Un modelo asistencial basado en la funcionalidad y la realidad del paciente
Durante la entrevista, la consejera insistía en que:
“El ideal es que cada caso se atienda al nivel de complejidad que le corresponde. Los casos más graves en los centros de salud mental, y los más leves o adaptativos, en la atención primaria.”
Esa es, precisamente, la base del proyecto GPC, que aplica un modelo de triaje clínico y operativo por niveles de complejidad mediante la escala GAF (Global Assessment of Functioning) junto con la clasificación por nivel diagnóstico descrita en el Programa de colaboración entre salud mental y adicciones y la Atención Primaria y Comunitaria (PCP).
El sistema permite operativizar criterios de priorización según la gravedad de los pacientes y asignarles el recurso más adecuado:
- Pacientes con GAF <30 → seguimiento intensivo en el CSMA.
- GAF 30–60 → tratamiento mixto con intervención grupal y seguimiento de enfermería.
- GAF >60 → derivación inversa al EAP para seguimiento a nivel de PCP.
Esta metodología ha permitido mejorar la priorización clínica e incrementar la intensidad del tratamiento en los pacientes complejos de los dos CSMA, alineándose exactamente con la visión que plantea la consejera:
“Tratar cada caso en el lugar más apropiado, medicalizar solo lo necesario y hacer el sistema sostenible entre todos.”
Integración con la atención primaria: un modelo colaborativo que funciona
Uno de los mensajes más repetidos por la consejera ha sido la necesidad de una integración efectiva con la atención primaria:
“Los centros de salud mental deberían salir del centro, trabajar más integradamente con las escuelas y con los CAP, y detectar los casos allí donde aparecen.”
El proyecto desarrollado en los dos CSMA es una prueba viva de esa visión.
Los CSMA de Sants y Montjuïc han establecido circuitos bidireccionales con los EAP y el Programa de Colaboración Primaria (PCP), desarrollando estrategias de valoración e interconsulta de casos y un sistema de derivación que evita tanto la sobrecarga de ambos niveles como la tendencia a la cronificación de casos leves.
Esto ya se ha traducido en:
- Un cumplimiento de primeras visitas atendidas superior al 80%.
- Una mejora en la coordinación entre profesionales de salud mental especializada y atención primaria.
- Un incremento de hasta el 42% en las visitas diarias atendidas en el CSMA.
El resultado es un modelo colaborativo y escalable, capaz de ofrecer una atención más ágil que prioriza la atención a la complejidad.
De la institucionalización a la comunidad: tratar, prevenir y acompañar
La consejera recordó que el Departamento ha reducido un 25% las camas de larga estancia y está reforzando la rehabilitación comunitaria:
“Los programas de salud mental ya no deben dirigirse a institucionalizar, sino a tratar en el entorno, detectar, prevenir y acompañar.”
Este enfoque es también la esencia del GPC.
Los dos CSMA han mejorado su organización para centrar el seguimiento en la funcionalidad del paciente y en su autonomía. Con un modelo PDCA de mejora continua, los equipos revisan semanalmente los indicadores de actividad, las listas de espera y las derivaciones, garantizando que la atención sea flexible, comunitaria y basada en resultados.
Un paso adelante para la salud mental pública
Las palabras de la consejera describen el futuro deseado de la salud mental pública en Cataluña.
Los CSMA de Sants y Montjuïc ya han comenzado a construirlo.
El Proyecto GPC ha demostrado que, con una gestión basada en datos, circuitos definidos y equipos interdisciplinarios, es posible mejorar la calidad asistencial y la sostenibilidad del sistema.
Lo que hoy es un reto para el sistema, en los Centros de Salud Mental de Adultos de Sants y Montjuïc–Poble Sec (Pere Claver Grup) ya es una realidad en marcha.







